DESPERTANDO A LA VIDA

2 octubre 2009

SEGUNDA LEY BIOLÓGICA DE LA NATURALEZA: DR HAMER

Filed under: 1 — chusju @ 20:58

La Ley de las dos fases de todas las enfermedades  

Cada enfermedad se desarrolla en dos fases, siempre que exista solución del conflicto

   

  

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NORMOTONÍA

Es el estado de nuestro ritmo normal día-noche. Como se muestra en la figura de arriba, la “simpaticotonía” se alterna con la “vagotonía”. Los términos se refieren a nuestro Sistema Nervioso Autónomo (SNA), el cual controla las funciones vegetativas tales como el ritmo cardiaco o la digestión. Durante el día nuestro organismo se encuentra en un tono de estrés simpático tónico (“lucha o huida”),  mientras en el sueño se encuentra en un tono de descanso vago tónico (“descanso y digestión”).

 
LA FASE ACTIVA DEL CONFLICTO  (fase-AC)

Un conflicto inesperado o DHS interrumpe inmediatamente el ritmo normal día-noche, e inicia la fase activa del conflicto. El choque dispara el inicio de un Programa Biológico Especial y Significativo, que permite al organismo (psique, cerebro y órgano) incrementar el funcionamiento diario y enfocarse de lleno en contender con la situación imprevista.

·        Nivel Psíquico: La fase activa del conflicto es experimentada como estrés emocional y ocupación mental constante sobre el conflicto. 

·        Nivel Vegetativo: Durante la fase activa del conflicto el sistema nervioso se encuentra en simpaticotonía constante, un ritmo del día continuo. Insomnio, falta de apetito, pérdida de peso, ritmo cardiaco acelerado, presión sanguínea elevada, disminución del azúcar en la sangre, o náuseas son los síntomas típicos de la fase AC. A esta fase se le llama también fase FRIA, porque durante el estrés los vasos sanguíneos se constriñen dando como resultado manos y pies fríos, temblores, escalofríos, piel y sudores fríos. Desde un punto de vista biológico, el tono de estrés prolongado, particularmente las horas extras en vigilia y la preocupación por el conflicto, generan condiciones ideales para resolverlo.

·        Nivel Cerebral: La lesión en el cerebro o Foco de Hamer aparece en un escáner cerebral como un grupo de anillos definidos en diana. La localización de la lesión está determinada por la naturaleza exacta del conflicto. El tamaño, por la intensidad y duración del conflicto (masa conflictual).

·        Nivel Orgánico: Los órganos dirigidos por el cerebro antiguo (tallo cerebral y cerebelo) tales como el colon, los pulmones, el hígado, o las glándulas mamarias, muestran multiplicación celular (crecimiento tumoral). Los órganos dirigidos desde el cerebro (médula cerebral y corteza cerebral), tales como los huesos, los nódulos linfáticos, los bronquios, o el cérvix, muestran decremento celular en forma de osteolisis, necrosis o ulceración.

 
CONFLICTO PENDIENTE 

Si no somos capaces de resolver el conflicto, o si no se puede alcanzar una solución viable (Ej. No podemos dejar nuestro trabajo o una relación triste), tenemos la oportunidad de degradar conscientemente el conflicto, ya sea de manera intelectual, psicológica o espiritual. Degradando el conflicto disminuimos su intensidad y, consecuentemente, los síntomas tanto a nivel cerebral como orgánico. Podemos vivir con dicho conflicto reducido hasta una edad avanzada, por ejemplo, con un tumor en el colon, siempre y cuando no cause ninguna obstrucción mecánica, o no esté involucrado un órgano productor de hormonas como por ejemplo la tiroides. Pero tenemos que tener en mente que transformar un conflicto en un conflicto pendiente sólo puede representar una segunda mejor alternativa, porque la curación sólo puede lograrse cuando el conflicto se resuelve por completo.

El Objetivo de la Terapia en la Germánica Nueva Medicina ® es identificar el DHS original y encontrar una solución al conflicto que sea tan real y práctica como sea posible. Por ejemplo, un hombre que pierde su negocio y sufre una pérdida de territorio, debe encontrar una nueva ocupación; el choque provocado por un inesperado y temprano retiro laboral puede ser resuelto estableciendo un nuevo dominio, como el unirse a un club o realizar un pasatiempo largo tiempo aplazado. Tan pronto como el conflicto es resuelto, la curación sigue su curso natural.

CONFLICTOLISIS (CL)

La solución del conflicto es el punto crucial que inicia la fase de curación. Como la fase activa del conflicto, el progreso de la fase de curación se lleva a cabo de manera sincrónica en los tres niveles.

LA FASE DE CURACIÓN (Fase-pcl; pcl=pos-conflictolisis)

·        Nivel Psíquico: La solución del conflicto viene acompañada de un sentimiento de gran alivio.

·        Nivel Vegetativo: El tono vegetativo cambia instantáneamente a una vagotonía prolongada, un ritmo de noche continuo. Fatiga, debilidad y buen apetito son los síntomas típicos. La fase de curación es también llamada Fase TIBIA, porque durante la vagotonía los vasos sanguíneos son dilatados dando como resultado manos y piel tibias, y posiblemente fiebre. Desde un punto de vista biológico, el tono de descanso prolongado, particularmente la fatiga y el buen apetito, ayudan al proceso de reparación y restauración de la salud.

·        Nivel Cerebral: Paralelamente a la psique y al órgano, la lesión cerebral también comienza a sanar. Durante la primera parte de la fase de curación (pcl-fase A) son atraídos al área agua y fluido seroso, creando un edema cerebral para proteger al tejido cerebral durante el proceso de reparación. Es este aumento de volumen del edema cerebral el que produce los síntomas de curación cerebrales típicos como dolores de cabeza, mareos o visión doble. En un escáner cerebral, los anillos diana definidos que yacen bajo el edema aparecen borrosos, indistintos y oscuros en la fase de solución.

LA CRISIS EPILÉPTICA O EPILEPTOIDE (CE)

Es iniciada en el punto más bajo de la fase de curación. Con el inicio de la crisis el individuo es instantáneamente llevado hacia la fase activa del conflicto con sus síntomas típicos de estrés como temblores, sudores fríos o náusea. ¿Cuál es el propósito de esta repentina recaída en el conflicto? A la altura de la fase vagotónica, el aumento de volumen del edema cerebral ha alcanzado su máximo tamaño. En este momento exacto, el cerebro activa una presión de estrés breve y potencialmente intensa que presiona el edema hacia afuera. Esto es seguido de una fase urinaria durante la cual el cuerpo elimina todo el exceso de fluido que fue almacenado durante la primera parte de la curación pcl- fase A. Cada tipo de conflicto y cada tipo de enfermedad tiene un tipo específico de crisis epileptoide. Los ataques cardiacos, los shocks, las crisis asmáticas, los ataques de migraña y las crisis epilépticas son sólo algunos ejemplos de esta crisis de curación. Después de la crisis epileptoide, el paciente recupera fuerza gradualmente y está en camino directo a la normalización.

Después de que el edema cerebral ha sido expulsado, se inicia la segunda parte de la fase de curación (pcl-fase B). Ahora la neuroglía, tejido conectivo que siempre está presente en el cerebro, se instala en el sitio para terminar la reparación de la lesión cerebral provocada por el choque del DHS. La masa de acumulación de las células de la neuroglía está determinada por la intensidad y duración de la precedente fase activa del conflicto. Es este almacenamiento de neuroglía  lo que comúnmente se llama tumor cerebral

Nivel del Órgano: Durante la fase de curación, los tumores dirigidos por el cerebro antiguo (tallo cerebral y cerebelo) como los de colon, pulmones, hígado o glándulas mamarias, que se desarrollaron durante la fase de conflicto activo son degradados por hongos y micobacterias especializados. Si no se dispone de los microbios necesarios, el tumor permanece en su lugar y se encapsula sin realizar más división celular. La pérdida de células dirigida por el cerebro (médula cerebral y corteza cerebral) como la osteoporosis, la necrosis de ovario o la ulceración en el estómago, que ocurrieron durante la fase activa de conflicto (diagrama) es rellenada, restituida y reconstruida con la ayuda de bacterias o virus especializados.

En general, la fase de curación es considerablemente más peligrosa que la fase activa del conflicto. Debido a que la fase de reparación frecuentemente está acompañada de aumento de volumen, inflamación, infecciones, fiebre y dolor, la mayoría de estas enfermedades se detectan cuando ya están sanando.

La duración y severidad de la fase de curación están determinadas por la intensidad y duración de la precedente fase activa del conflicto, por la seriedad de la crisis epileptoide, y las complicaciones o recaídas del conflicto durante la fase de curación (raíles). 

Debido a que la medicina convencional falla en reconocer el patrón bifásico de cada enfermedad, los doctores convencionales sólo ven una de las dos fases. Ellos ven ya sea un paciente estresado con un tumor en crecimiento (fase activa del conflicto), sin saber que hay una fase de curación más adelante, o ven a un paciente con fiebre, infección, inflamación, descarga, dolores de cabeza u otros (fase de curación), ignorando la precedente fase activa del conflicto. Revisando sólo una de las dos fases, los síntomas que pertenecen a una fase son vistos como una enfermedad en sí misma, por ejemplo la osteoporosis o la angina de pecho, que sólo ocurren durante la fase activa del conflicto, o la artritis, el linfoma y el cáncer cervical que sólo ocurren en la fase de curación.

Esta falta es particularmente trágica cuando un paciente que cursa la fase de curación es diagnosticado de un cáncer maligno, aunque de hecho éste sea un tumor en curación que naturalmente se degrada durante el curso del proceso de curación. Si la medicina convencional tomara en cuenta al cerebro como el lugar desde donde se origina y se controla la enfermedad, reconocería que las dos fases son una sola enfermedad, verificable por un escáner cerebral en el que el Foco de Hamer se encontraría en el mismo lugar en las dos fases, indicando si el paciente está todavía en conflicto activo (anillos concéntricos en diana) o se encuentra ya sanando (anillos edematosos).

RAÍLES

 
 En el momento del choque del conflicto (DHS), la mente se encuentra en un estado de atención agudo. Altamente alerta, nuestro subconsciente recoge todos los componentes que rodean al conflicto, tales como sonidos, olores, gente y objetos, y los almacena hasta que el conflicto se ha resuelto totalmente. Las huellas que quedan como consecuencia del DHS son llamadas raíles. Si estamos en la fase de curación y de repente activamos uno de los raíles, ya sea por contacto directo o por asociación, el conflicto se reactiva e instantáneamente somos llevados hacia la fase activa del conflicto. Esta recaída del conflicto es llamada comúnmente alergia o reacción alérgica. El alérgeno puede ser una sustancia en la comida, cierto polen, cabellos de animales, algún perfume, la ex esposa, un colega, quien sea o lo que sea que hubiese estado involucrado cuando ocurrió el choque del conflicto. Usualmente la actividad de recaída del conflicto es corta. Lo que llamamos alergia como flujo nasal, asma o ruboración son ya, de hecho, síntomas de curación. El propósito biológico de la alergia es servir como advertencia, de manera que se pueda evitar experimentar la misma situación peligrosa por segunda ocasión. En la naturaleza, estos sistemas de alarma son vitales para la supervivencia.

Ejemplo: Una alergia al pelo de animal puede expresarse como eczema si la persona en cuestión estuvo sosteniendo a una mascota cuando experimentó un conflicto de separación. El cabello del animal sirve como raíl, provocando episodios repetitivos de eczema hasta que el conflicto no se resuelva Cuando la exposición al pelo de animal produce tos u otros desórdenes bronquiales entonces podemos concluir que la mascota estuvo involucrada (posiblemente como refugio) cuando un conflicto de miedo territorial se llevó a cabo, por ejemplo, cuando un niño tiene miedo de perder a uno de sus padres debido a que estos se divorcian.

Los raíles siempre tienen que tomarse en consideración cuando estamos enfrentándonos a condiciones recurrentes como migrañas, crisis epilépticas, hemorroides, infecciones de vejiga o resfriados recurrentes. Cualquier recaída de cáncer tiene que ser vista desde esta perspectiva. Los raíles también juegan un papel principal en condiciones ”crónicas” como la arteriosclerosis, la artritis, el Parkinson o la Esclerosis Múltiple.

CURACIÓN PENDIENTE

Un conflicto que está continuamente en resolución debido a recaídas repetitivas es llamado una curación pendiente. Por lo tanto en la Germánica Nueva Medicina ®, reconstruir el evento del DHS junto con todas sus pistas es una medida terapéutica significativa.

Al completarse la fase de curación se reestablecen la normotonía y el ritmo día-noche normal. Después de la fase de curación los tejidos y órganos involucrados son más fuertes que antes. Éste es de hecho el propósito biológico. Debido a que el conflicto particular es ahora un punto vulnerable, el tejido fortificado sitúa al individuo en una posición mucho mejor en caso de cualquier repetición de otro DHS de esa naturaleza. En una Tomografía Computarizada del cerebro la cicatriz de una lesión cerebral curada aparece como un pequeño anillo que desaparece con el tiempo.

© Dr en Medicina. Magister en Teología. Ryke Geerd Hamer 

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